La respuestas es NO.

Cualquier persona puede llegar a convertirse en un alcohólico si se acostumbra a beber en exceso y con demasiada frecuencia. Pero algunas personas tienen mas probabilidades de serlo  especialmente si en su familia hay antecedentes de alcoholismo y mas aún si sus padres son alcohólicos!

Esto no quiere decir que “el hecho de ser hijo de alcohólico” vaya a convertir en alcohólico a nadie, porque si no bebe no existe el riesgo. Sí existe sin embargo una predisposición genética a desarrollar la enfermedad si “el hijo” en cuestión bebe, y ademas lo hace con asiduidad. Esto se debe, según dicen los expertos, a que poseen unas características biológicas, relacionadas con el metabolismo del alcohol y sus efectos en el Sistema Nervioso Central, que les hacen mas sensibles a sus efectos placenteros, y menos sensibles a los efectos negativos, por lo que es mas fácil que lleguen a ser adictos. 

Esto anterior dicho “en castizo”, significa que, en cuanto se toman un par de cervezas se olvidan hasta de cómo se llaman!. Se encuentran a gusto tomando, solos o mas bien con otros, y no perciben ni por un momento el mas mínimo riesgo en el exceso, ni en conducir un vehículo después ni en nada. Todo es alegría y juerga  hasta que ocurre algo que el algunos casos puede tener difícil o ninguna solución: por ejemplo, los accidentes con víctimas mortales…

 

 

Hay factores de riesgo y otros factores de prevención como podéis ver en el siguiente enlace a un trabajo de nuestra psicóloga Ana, que ya lleva tiempo en la red.

Los factores de riesgo que a mi me parecen de “grave riesgo”, son los que se producen en las familias en las que los padres son alcohólicos y están en activo, ya que la bebida está a la orden del día y se tiene como algo normal. En estas familias, si los hijos no terminan siendo alcohólicos es casi un milagro, puesto que sabemos que los hijos, mas que obedecer, imitan!.

Pero ¿que pasa en otras familias en las que uno de los progenitores o los dos, aún siendo alcohólicos, llevan años en abstinencia?

¿Que hacen los hijos en estos casos?, ¿imitan como decíamos mas arriba?, o por el contrario se desentienden de todo y van “a su bola” sin pensar en las consecuencias y sin tener en cuenta “de quien son hijos” y de los riesgos añadidos que corren por serlo…

En muchos casos, y sé de lo que hablo, no quieren aceptar la realidad, y beben y tienen problemas por ello…pero como siguen sin aceptarlo, siguen teniendo los mismos problemas y mayores…

Estoy casi seguro, que esto podría evitarse en parte o en todo, si pudiéramos conseguir que acudieran a las terapias con sus padres. Acabarían por entender la problemática y por aceptar la realidad. Algo que les resultaría extraordinariamente útil a ellos, y satisfactorio a los padres.

 

 

RESUMIENDO un poco:

El alcoholismo como enfermedad, no se hereda ni de padres a hijos ni de abuelos a nietos ni terceras generaciones...pero, si es cierto que bebiendo la misma cantidad tienen mas probabilidades de convertirse en adictos. En consecuencia, los padres alcohólicos que tenéis o tenemos hijos, tenemos que estar muy pendientes de todo, y tener “mucha mano derecha”, porque las cosas no son fáciles. Mucha paciencia y todo el dialogo del mundo, que puede que a veces sea poco. Suerte a todos.

Saludos y a ser felices.

Hasta la próxima!!!.